SOPA NORTEÑA DE TORTILLA

Holaaa!!!! Creo que entro aquí y siento que hasta mis palabras hacen eco como en una cueva, jaja, de tan abandonado que tengo el lugar, creo que también necesita una limpieza profunda al igual que mi casa, he ahí el problema, que el cansancio, el calor y las órdenes del médico de moverme lo menos posible sin caer en el reposo total me impiden hacer.
De verdad no creí que estaría tan cansada que hasta las ganas de cocinar se me esfumaran, y es que en lo que llego a casa y preparo la cena, si no es que por el camino llegamos a comer algo, lo único que quiero es subir, bañarme y acostarme. Es un martirio ver las cosas en la alacena, mis revistas y libros empolvados y la cocina mirándome con cara de lástima diciendome: "¿Cuándo volverás?".... tengo que aprovechar ahora, porque tal vez con un nuevo miembro de la familia me ausentaré mas. Así que me pondré las pilas y cocinaré como solía hacerlo antes.
Los días se me han pasado en idas al cine, descanso, lavar ropa y demás actividades.
Cada día siento que mi vientre crece más y escucho decir a la gente que me rodea que no estoy demasiado gorda o que no se me notan los meses, aún y cuando yo me siento como si cargara una enciclopedia encima, he sucumbido a bastantes antojos, pero aunque ya uso ropa de maternidad mi antigua ropa, que compre cuando adelgacé, aún sigue quedándome, es un alivio, ya soporto verme mas al espejo y ver que lo que crece poco a poco es solo una parte de mí, jaja.
He comenzado a darle a mi pequeño saltarín una terapia prenatal de música clásica para bebés, apenas llevo una semana con eso y la verdad me gusta tanto la música que ya me he hecho adicta a ella. Espero que en unas semanas mas no la odie.
Del sexo del bebé, todavía estamos en dudas, la última cita con el doctor, lo vimos más grande e igual de inquieto y cirquero que antes, se daba una vuelta, una maroma, ahora se veía la espalda, ahora las piernas y la cabeza, hasta parecía que le estaba jugando una broma al doctor porque nada más no se dejaba, y creo que logró fastidiarle el rato porque después de aproximadamente 10 o 15 minutos de estar intentando verlo en un buen ángulo, el doctor se dió por vencido y alegando sentirse mareado de tanto brinco nos dejó con un 50-50% de probabilidades... yo cerré mi boca por un tiempo pero al poco rato le dije un 50-50 pues si, o uno u otro, no hay mas y me reí.
Mmm, Luis está convencido de que es niño, yo no sé, lo importante es que esté bien y que cada día lo siento más revoloteando dentro de mi. Aunque he de decir que la terapia esa musical le encanta, porque mientras estoy aqui en la oficina pongo un audifono para mí, otro para él y mientras está su música está feliz, se mueve y hasta lo siento moverse diferente, como con ritmo y tranquilidad, pero si pongo otra música deja de moverse, le pongo la suya de nuevo y sigue :O o sea caprichosito, jajajaja, no importa por eso estamos con esto de la música para que se divierta y la recuerde cuando nazca. Según es importante para su desarrollo intelectual, pero ya veremos, por lo pronto lo hace bailar.
Ya son 5 meses, aún no he comprado nada para el bebé, esta próximo fin de semana amenaza ser cansado y lo mejor disfrutable, ya que me voy a ir de shopping a comprarle sus primeras cosas... pero pues como todavía está en si es niño o niña, tendré que comprarle de mi color favorito, verde :)... aunque pues ya veremos que pasa estos días.
El otro día fui al super y me compré una bolsa de tiritas de tortilla fritas, ya listas para la sopa de tortilla, decidí prepararla, una versión de lo que recordaba de una que comí en Huatulco, pero ésta vez quedó mas norteña que costeña, y me encantó el sabor. Eso sí las tortillas creo que es mejor las que preparo en casa, pero facilitan mucho el trabajo y se ahorra tiempo.
SOPA NORTEÑA DE TORTILLA
2 tomates
Se asa el tomate en la estufa. Se pela y se licua con el ajo, cebolla y un poco de agua. Se fríe en un poco de aceite por 3 minutos y se agrega el agua, el laurel y el pimentón.








